domingo, 13 de marzo de 2011

El dilema de la individualidad y la autoestima

Tal vez muchos de nosotros nos hemos encontrado alguna vez reflexionando sobre que hemos hecho de nuestras vidas y preguntándonos si aquella vez hubiéramos hecho o dejado de hacer tal o cual cosa, tal vez las cosas serían totalmente diferentes.

Nuestras expectativas suelen ser marcadas por lo que nuestro entorno nos presenta como aceptable, es decir, marcamos nuestras expectativas de acuerdo a nuestro entorno cultural, y solemos tomar nuestras decisiones de acuerdo a lo que consideramos correcto o más bien adecuado para nosotros en ese momento, de ahí que muchos se han topado, por poner un ejemplo, con la desagradable sorpresa de haber iniciado el estudio de una carrera que no es de su agrado, lamentablemente ya es demasiado tarde, es tal vez el quinto o sexto semestre y echarse para atrás no es una alternativa, al menos no una a considerar si tomamos en cuenta que la mayoría de nosotros seguíamos siendo mantenidos por nuestros padres en esa época y así mismo los estudios estaban siendo pagados por ellos.

El temor a una decepción de proporciones astronómicas para nuestros padres y el riesgo de quedar poco menos que desheredado produce en estos casos profesionales insatisfechos que la mayoría de veces buscan estudiar otra profesión adicional o simplemente se dedican a cualquier otra cosa menos a la profesión a la cual le entregaron los últimos 4 o 6 años de sus vidas.

Puede no ser nuestro caso, sin embargo es un ejemplo de como la vida nos pone frente a situaciones que muchas veces aceptamos por temor a decepcionar a terceros, en el caso planteado son los padres, sin embargo esto también suele pasar con las amistades, mucha gente decide estudiar tal o cual carrera por que su mejor amigo ó amiga lo va a hacer, de igual manera muchos empezamos a fumar por que "todos mis amigos fuman" y yo no puedo quedarme atrás o quedar como un bicho raro entre ellos.

Estos ejemplos nos llevan al tópico de hoy, ya que estas "pruebas" que nos va poniendo la vida son las que van creando nuestra individualidad y afirmando o mermando nuestra autoestima, esto lo considero un tanto lamentable ya que, al menos en mi caso, el llegar a esta individualidad tuvo un costo de autoestima que ha venido siendo todo un reto el superar.

Debemos ser conscientes de que por más que nuestras vidas dependan de una cantidad de factores sociales y culturales, las decisiones que tomamos son nuestras, nuestras y de nadie más, y nos afectan a nosotros directamente. Cuando fuimos educados, hablo de los que tenemos entre 25 y 40 años en este momento, el respeto a nuestros mayores se traducía en obediencia ciega, y esto muchas veces nos conducía a tomar las decisiones en función de hacer felices a nuestros mayores, a veces por sobre nuestra propia felicidad y en desmedro de nuestra propia autoestima.

Gran parte de quienes están leyendo este post deben haber ubicado el sentimiento del que estoy hablando, por esa razón los invito a considerar, a los que tienen hijos y a quienes piensan tenerlos, la posibilidad de evitar a las futuras generaciones la presión de tener que tomar decisiones para satisfacer a alguien más que no sean ellos, no quiero de ninguna manera decir que fuimos educados de una manera errónea ni nada por el estilo, pero me darán la razón al pensar que si hubieran podido decidir libremente y sin la presión de satisfacer a alguien más, posiblemente las decisiones que hubieran tomado habrían dado un giro distinto a sus vidas.

Analicemos nuestro pasado, en él se esconden muchas de las respuestas a nuestros miedos, a nuestras fobias, a todas nuestras inconformidades, se que cuesta mucho y a veces duele mirar hacia atrás, pero si tan solo por un momento nos damos la oportunidad de hurgar en ese equipaje de recuerdos que llevamos con nosotros, tal vez encontremos respuestas que nos ayuden a enfrentar el futuro, y tal vez también nos ayuden a recuperar esos trozos de confianza en nosotros que fuimos perdiendo......recordemos que quien no conoce la historia está condenado a repetirla. 


1 comentario:

  1. Profundo...... o algo así. Al menos en la mayoría de ideas te doy la razón. Sin embargo, no siempre uno guarda fobias o traumas por el pasado, hay veces que se niega a borrarlos por miedo a cambiar radicalmente su vida. Abrazos brow

    ResponderEliminar